Sucedió que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo:
"Señor, enséñanos a orar, como enseño Juan a sus discípulos" Entonces El les respondió: Cuando oréis, decid:
Padre nuestro que estás en los Cielos,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu Voluntad
así en la Tierra como en el Cielo.
El pan nuestro de cada día dánoslo hoy,
y perdona nuestras ofensas,
asi como nosotros
perdonamos a quienes nos ofenden, y
no nos dejes caer en la tentación,
más líbranos todo mal.
Amén.
Porque tuyo es el Reino, el Poder y la Gloria
por los siglos de los siglos.
Yo os digo: "Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá, porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
¿Qué padre hay entre vosotros que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra, o si pide un huevo, le da un escorpión?
Si vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡Cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!
Jesus de Nazareth
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