El Deja vu
El fenómeno del deja vu ha sido conocido desde muy antiguo. Las palabras "deja vu" proviene del francés y significa literalmente "ya visto".
Esto tiene relación con un fenómeno simple pero muy cotidiano. El ya visto, es una situación por la cual una persona entra en un estado volátil de reconocimiento
de un lugar, de alguna persona, de una circunstancia. Es como cuando vamos por una ciudad o lugar desconocido, en el que nunca hemos estado y de pronto nos decimos o nos sorprendemos al decir "esto ya lo viví" o "esto
ya lo conocí"... Nos quedamos con la insatisfacción de no saber a ciencia cierta por qué tenemos esa sensación de haber estado o vivido determinada situación.
De aquí parte el Deja vu, de ese conocimiento incierto, inconciente de haber estado o presenciado algo en algún remoto momento.
Los estudiosos de este fenómeno no tienen una respuesta unificada en criterios, pues hay quienes lo relacionan con vidas pasadas, otros con una respuesta de la
mente inconciente que al estar por primera vez en un lugar donde jamás ha estado, envia la señal a la conciencia y ésta la devuelve al inconciente inmediatamente como algo ya conocido. La verdad una respuesta no muy sólida tampoco.
Hay quienes relacionan al Deja Vu con la fantasía y otros con la clarividencia. Tambien se explica con hechos de la infancia que al tomar contacto con lugares o situaciones similares, puede en cierto momento aflorar a la conciencia
como algo ya visto, pero que se ha olvidado con el tiempo.
En sí, ninguna de estas respuesta puede explicar el fenómeno concretamente, pues pudiera ser por una causa tanto como por la otra. En el caso de recuerdos
inconcientes de la infancia, con un poco de psicoanálisis, hipnosis o retrospección conciente, puede accederse a esas situaciones pasadas que dejarían de lado al fenómeno del deja vu como caso parapsicológico y se centraría en
una terapia acorde a la demanda del paciente ante su terapeuta. Pero aquí no acaba el tema del "ya visto".
El deja vu se da frecuentemente, es una sensación recurrente en diversas etapas de la vida, pueden ser recuerdos de una vida pasada que se refleja en lugares
parecidos y, por qué no, en los mismos sitios donde alguna vez la persona haya vivido. Para acceder a los recuerdos de vidas pasadas es necesario practicar una terapia de vidas pasadas con un profesional de confianza que tenga una
formación tanto en psicología como en parapsicologia, pues de esta manera podrá ayudar mejor si se descubren ciertos datos que afectan el presente y tienen su raíz en vidas anteriores. Si bien este tipo de terapias está en su
pleno desarrollo no por ello deja de ser interesante para indagar en el mundo inconciente de las personas, que pueden obtener ciertos beneficios al reparar algunos traumas que aparentemente no tienen ninguna explicación en su vida
actual y que las encontraría en recuerdos anteriores al nacimiento mismo, es decir en alguna existencia anterior.