|
ATAQUE AL CORAZÓN
Si cada uno que recibe este artículo lo envía a 10 personas, usted puede apostar que salvaremos, al menos, una vida.
Lea esto . . . . . . . ¡podría salvar su vida!
Digamos que son las 6: 15 p. m. y va manejando a casa (por supuesto solo) después de un día de trabajo extraordinariamente más difícil.
Usted está realmente cansado, molesto y frustrado.
Repentinamente, empieza a experimentar severo dolor en su pecho, el cual empieza a irradiar hacia su brazo y hasta su quijada.
Usted se encuentra aproximadamente a sólo ocho kilómetros del hospital más cercano a su casa.
Desafortunadamente, usted no sabe si será capaz de llegar hasta allá. ¿ Qué puede hacer? Usted ha sido entrenado en CPR (Resucitación cardiopulmonar) pero el tipo que le enseñó el curso no le dijo cómo aplicárselo usted mismo.
|
COMO SOBREVIVIR UN ATAQUE AL CORAZÓN CUANDO ESTÉ SOLO
Debido a que mucha gente está sola cuando sufre un ataque al corazón, este artículo parece ser pertinente.
Sin ayuda, una persona cuyo corazón está latiendo apropiadamente y empieza a marearse, le quedan tan sólo cerca de 10 segundos, antes de perder el conocimiento. Sin embargo, estas víctimas pueden ayudarse a sí mismas tosiendo
repetida y muy fuertemente.
Debe hacerse una respiración profunda antes de cada tosido, y el tosido, debe ser profundo y prolongado, como cuando producimos flemas desde muy adentro del pecho. Una respiración y un tosido deben repetirse, proximadamente, cada
dos segundos, sin dejar de hacerlo, hasta
que la ayuda llegue, o hasta que se sienta que el corazón está de nuevo latiendo normalmente.
Las respiraciones profundas llevan oxígeno a los pulmones y los movimientos de la tos aprietan al corazón y mantienen la sangre circulando. La apretante presión sobre el corazón también le ayuda a recobrar el ritmo normal.
De esta manera, las víctimas de ataque al corazón pueden llegar a un hospital.
Sobre ésto, Dígale a tantas otras personas como le sea sosible, ¡puede salvar sus vidas!
Por favor sea un amigo,
¡Envíe este artículo a tantos amigos como le sea posible!
Enviado por Silvia Samaniego
|
Envía esta página a un amigo
|