|
|
ACEITES Y UNGÜENTOS CASEROS
Los aceites y ungüentos son preparaciones de gran utilidad para
lograr la curación de ciertas afecciones. Se preparan con
hierbas, aceites vegetales, cera de abejas, tallos, hojas, semillas,
etc. Para comenzar a preparar un buen aceite partimos de la
base de un aceite de girasol, oliva, de maiz, de uva o de semillas
de calabaza. Si bien hay otros aceites, para estar seguros de sus
bondades, utilizamos nada más que aquellos que son comestibles. Lo
ideal sería usar aceites en su estado natural sin refinar, pero esto
puede aceptarse aún. Se necesitará tambien un frasco de vidrio
transparente, sin color, y por supuesto el componente principal que
le dará al aceite su reputación de curativos; las hierbas. Por
lo general para preparar el aceite curativo se procede de una forma
muy simple, consiste en colocar dentro de una botella cierta
cantidad de hierbas, flores, tallos o cortezas, hasta la mitad de la
botella, luego se vuelca dentro de la misma aceite hasta
completarla. Se bate manualmente por espacio de unos minutos.
Una vez que hemos batido un buen rato, colocamos la botella en un
lugar donde le dé el sol por espacio de unos 15 días a 21 días,
dependiendo de la dureza o no de las hierbas, si son flores, puede
estar 15 días, si se trata de raíces o tallos, es mejor que esté en
maceración por 21 días. Al final de la maceración ya tenemos el
aceite curativo para diferentes usos que varía de acuerdo a la
hierba usada. Note que en todos los casos el aceite está indicado
para uso externo solamente.
ACEITE DE MANZANILLA Es un excelente preparado para casos de:
Úlceras, hinchazones, reumatismo, dolores de espalda, vejiga, manos
agrietadas, pies doloridos, resfríos, dolores de pecho, tos,
catarros, piel reseca, calambres.
- 1/2 litro de aceite de uva
- Flores y hojas de manzanilla Se colocan las flores y hojas de
manzanilla hasta la mitad de la botella y se le agregará luego el
aceite. Dejese macerar por 15 días en exposición al sol. Fíltrese y
guárdese. Para hacer uso de este aceite tenga la piel limpia y
frótese las partes afectadas. En caso de catarros, puede
entibiarse un poco antes de usarlo y luego aplicar sobre bronquios y
pecho. Coloque un paño tibio sobre la zona y dejar allí por unos
minutos u horas. Es mejor hacerlo antes de ir a dormir para que el
efecto se logre normal y naturalmente. Esto es benéfico para
aquellas personas que sufren de tos seca o resfriados. Aliviará y
ayudará a dormir toda la noche.
ACEITE DE HIPERICÓN Para preparar este aceite se usarán solamente
las flores de la planta llamada Hipericón (Hypericum perforatum),
llamada tambien Yerba de San Juan o Corazoncillo.
250 gramos de flores
1/2 litro de aceite de oliva o girasol Coloque las flores
dentro de una botella y agregue el aceite, batir unos minutos para
lograr la mixturización. Tape bien la botella y déjela al sol por
tres semanas. De vez en cuando, durante el proceso de maceración,
acuérdese de batir un poco el contenido dejando nuevamente al sol.
Una vez transcurrrido este tiempo, filtre el contenido pasandolo a
otra botella limpia. Guarde en lugar seco y lejos de la luz.
ACEITE DE LAVANDA
250 grs. de flores de lavanda
1/2 litro de aceite de coco o girasol De la misma forma que en las
anteriores preparaciones deje macerar al sol el contenido. Trate
siempre de tapar bien la botella para evitar la intromisión de
bacterias o insectos, además que no permite la evaporación de las
propiedades herbáceas.
UNGÜENTO DE CALÉNDULA Mezclar en una batidora.
50 gramos de manteca fresca sin sal
30 gramos de flores de caléndula frescas, no secas.
(Un poquito de aceite de girasol si la mezcla resulta muy dura).
Deje macerar por 7 a 10 días. Pasado este tiempo, entibie el
ungüento hasta derretir y filtre pasando el contenido a un
recipiente limpio con tapa. Guárdelo en lugar fresco y seco.
UNGÜENTO DE BARDANA Usar las hojas frescas de esta planta junto con
manteca natural sin sal, ni grasas. Se procede mezclando el jugo de
las hojas que puede obtener mediante exprimido o machacado de las
mismas y uniéndolo a la manteca. Revuelva la preparación hasta
obtener una crema. Filtre como se describe en el caso anterior. La
crema de Bardana es empleada en casos de: Herpes, reumatismo, aftas,
gota, hinchazones, dolores por golpes, torceduras, picazón de la
piel por sequedad, piel agrietada. Es mejor si antes de utilizar el
ungüento, se procede a lavar la zona afectada con un té de raíces de
bardana, luego aplicar la crema.
©Miguel Angel Arcel
Página Principal
¡ENVIA ESTA PAGINA A UN AMIGO!
|
|