|
|
|
|

|
|
|
|
Una pareja celebraba sus bodas de oro, y estuvieron todo el día de fiesta, celebrándolo con cantidad de familiares y amigos que acudieron a felicitarles. Por eso se sintieron aliviados cuando, al anochecer, pudieron quedarse solos en el porche contemplando la puesta de sol y descansando del ajetreo de todo el día. En un determinado momento, el anciano se quedó mirando afectuosamente a su mujer y le dijo: -Querida, estoy orgulloso de ti. -¿Qué has dicho? -preguntó la anciana. Ya sabes que soy un poco sorda. Habla más alto. -¡Estoy orgulloso de ti! -Me parece muy lógico -dijo ella con un gesto despectivo. También estoy harta de ti. ¡Envíaselo a tus amigos/as!
|
|
© Derechos registrados de AngelRed -