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"Concédeme, Señor, una buena digestión y también
algo que digerir. Concédeme la salud del cuerpo, con
el buen humor necesario para mantenerla.
Dame, Señor, un alma santa que sepa aprovechar lo
que es bueno y puro, para que no se asuste ante el
pecado, sino que encuentre el modo de poner las
cosas de nuevo en orden.
Concédeme un alma que no conozca el aburrimiento,
las murmuraciones, los suspiros y los lamentos; y no
permitas que sufra excesivamente por ese ser tan
dominante que se llama: YO.
Dame, Señor, el sentido del humor. Concédeme
la gracia de comprender las bromas, para que conozca
en la vida un poco de alegría y pueda comunicársela
a los demás.
!Amén! ¡Así sea!."
Enviado por María
Gabriela Sticca de Fornero
Provincia de Cordoba-República Argentina
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Acerca de la sana diversión, aquí dos oraciones:
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Señor, ten a bien darme un alma que
desconozca el aburrimiento, que desconozca las murmuraciones, los suspiros y
las lamentaciones; y no permitas que me preocupe demasiado en torno de ese
algo que impera tanto, y que se llama yo...
Obséquiame con el sentido del humor. Concédeme la gracia de entender las
bromas, para que pueda conocer algo de felicidad, y sea capaz de donársela a
otros.
Amén
Santo Tomás Moro
(Patrono del buen humor)
Enviado por Lidia Bonnet
de Venezuela
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