Para adivinar con seis
varitas o ramas de romero.
Prepararéis seis ramitas
de romero y por la noche a la hora de acostarse
se cortan unas tiras de papel. Arrollaréis
dichas tiras al romero de manera que se toquen
por sus puntas doblandolas hacia atras para que
queden los palitos bien envueltos. Entonces os
dirigiréis a San Cipriano con las siguientes
palabras:
"Milagroso San
Cipriano en vos confío por la hora en que os
redimió el arrepentimiento y por vuestro poder
para que el diablo os devolviera el pacto escrito
que le entregabas vuestra alma, para que me
declaréis, milagroso San Cipriano, lo que me
conviene hacer en ( tal o cual cosa)"
Esta maravilla es tan
grande que solo San Cipriano podría dar razón
de ello, pues si las ramitas salen de su
envoltura sin rasgar ni deshacer las tiras de
papel será señal de ser cosa cierta lo
preguntado. Conviene observar que no se ha de ver
lo sucedido hasta que llegue el día que sigue a
la noche en que se hizo la pregunta y que las
ramitas de romero deberan ser siempre de
pequeñas dimensiones.